¿Cómo es el tratamiento de la tendinopatía calcificante y cuánto tiempo lleva recuperarse?
La tendinopatía calcificante del supraespinoso es una causa frecuente de dolor en el hombro, caracterizada por la acumulación de depósitos de calcio en el tendón del músculo supraespinoso, suponiendo puntos de conflicto dentro del tendón que se ve sometido a fuerzas de compresión y cizalla, deteriorando el mismo. Afecta principalmente a adultos entre 30 y 60 años, con una mayor incidencia en mujeres.
¿Qué es la tendinopatía calcificante del supraespinoso?
Es una patología en la que se forman depósitos de calcio en el tendón del supraespinoso, lo que puede generar inflamación, dolor y limitación funcional del hombro. Aunque la causa de aparición exacta no está completamente definida, se han propuesto factores como degeneración tendinosa, hipoxia, alteraciones metabólicas y hormonales.
Tipos de calcificación
- Tipo I o dura: Calcificaciones densas, homogéneas y bien delimitadas. Estas calcificaciones no suelen acompañarse de una gran clínica, aunque en ocasiones pueden doler al pasar por debajo del acromion, por el aumento del grosor del tendón.
- Tipo II o intermedias: Calcificaciones heterogéneas, con bordes menos definidos. Tienen características mixtas, entre el tipo I y el III. Suelen ser más sintomáticas que el tipo I
- Tipo III o bandas: Calcificaciones de baja densidad, mal definidas y fragmentadas. Se suelen relacionar con la fase resortiva (el cuerpo intenta eliminar estos depósitos de calcio) de la calcificación y muchas veces van acompañadas de una importante clínica como dolor, incluso nocturno, e impotencia funcional
Esta clasificación ayuda a determinar el estadio de la enfermedad y orientar el tratamiento más adecuado.

Tipos de calcificaciones. (A) Calcificación tipo I o dura. (B) Calcificación tipo II o intermedia. (C). Calcificación tipo III o blanda.
Síntomas más comunes:
1. Dolor en el hombro
- Localizado en la parte superior y lateral del hombro.
- Aumenta con la actividad o ciertos movimientos del brazo (por ejemplo, al levantar el brazo).
- Puede irradiarse al brazo, sobre todo hacia la cara lateral.
2. Dolor nocturno
- Es muy típico.
- Dificulta el descanso, especialmente al dormir del lado afectado.
3. Limitación del rango de movimiento
- Dificultad para elevar el brazo o realizar movimientos por encima de la cabeza.
- Rigidez progresiva si no se trata.
4. Debilidad muscular
- Especialmente en movimientos de abducción o elevación del brazo.
5. Episodios de dolor agudo
- Cuando el calcio se reabsorbe (fase de reabsorción: el cuerpo trata de eliminar el calcio presente en el tendón), puede haber inflamación intensa con dolor súbito e incapacitante.
6. Sensación de «hombro bloqueado»
- En algunos casos, se acompaña de crepitaciones o bloqueos al mover el brazo.
Diagnóstico: ¿cómo se identifica?
El diagnóstico se basa en una combinación de:
- Historia clínica y exploración física: Dolor en el hombro, especialmente en movimientos de abducción y rotación externa.
- Radiografía: Es la herramienta más común para visualizar las calcificaciones.
- Ecografía musculoesquelética: Permite evaluar la localización exacta y el tipo de calcificación, además de guiar tratamientos como el barbotaje.
- Resonancia magnética (RMN): Se utiliza en casos donde se sospechan lesiones asociadas del manguito rotador.
Factores de riesgo
Diversos factores pueden predisponer al desarrollo de esta patología:
- Edad y sexo: Mayor incidencia en mujeres entre 30 y 60 años.
- Actividades repetitivas: Movimientos repetitivos del hombro pueden contribuir al desarrollo de la enfermedad.
- Trastornos metabólicos: Como la diabetes mellitus y alteraciones tiroideas.
- Factores genéticos: Predisposición hereditaria en algunos casos.
Tratamiento
El abordaje terapéutico depende de la fase de la enfermedad y la sintomatología del paciente.
Tratamiento conservador
Es la primera línea de tratamiento e incluye:
- Fisioterapia: Ejercicios para mejorar la movilidad y fortalecer la musculatura del hombro con el objetivo de mejorar la funcionalidad del complejo del hombro.
- Medicamentos antiinflamatorios no esteroides (AINEs): Para reducir el dolor y la inflamación.
- Infiltraciones con corticoides: En casos de dolor intenso, aunque su uso debe ser limitado debido a posibles efectos adversos en el tendón.
Técnicas mínimamente invasivas
Cuando el tratamiento conservador no es efectivo, se consideran opciones como:
- Ondas de choque extracorpóreas: Eficaces especialmente en calcificaciones tipo I, al inducir microtraumas que favorecen la reabsorción del calcio.
- Electrolisis Percutánea: En los casos donde la calcificación se relaciona con las manifestaciones clínicas, el objetivo en primer lugar es disminuir, ablandar o eliminar la calcificación (tipo II y III), y, en segundo lugar, una vez tratado el factor causal de la afectación del tendón, intervenir sobre el tejido si fuese necesario. En calcificaciones tipo I la electrolisis no está indicada ya que se consiguen cambios significativos sobre las mismas y por el contrario, puede llegar incluso a provocar un efecto rebote por el dolor provocado.
- Punción-aspiración ecoguiada (barbotaje): Consiste en la punción y lavado del depósito cálcico bajo guía ecográfica.
Pronóstico y evolución
El pronóstico suele ser favorable. Entre el 70 y el 90% de los casos responden bien a tratamiento conservador. Los factores asociados a peor evolución incluyen:
- Depósitos de gran tamaño (>1.5 cm).
- Calcificaciones tipo I persistentes.
- Patologías asociadas del manguito rotador.
Tiempo de recuperación estimado
El tiempo estimado de recuperación dependerá en función del estadio de la tendinopatía y del tratamiento llevado a cabo.
1. Tratamiento conservador (AINEs, reposo, fisioterapia):
- Duración: 4-12 semanas (puede que más si el depósito cálcico es muy grande).
- Mucha gente mejora de manera significativa sin necesidad de cirugía.
2. Barbotaje:
- El alivio del dolor está presente a los días o pocas semanas.
- Con mejora funcional de la articulación a las 3-6 semanas, con recuperación mediante fisioterapia posterior al tratamiento.
3. Ondas de choque extracorpóreas:
- Requieren, en general, entre 3 y 6 sesiones con resultados notorios a las 4-8 semanas.
4. Cirugía:
- Indicada si el tratamiento conservador falla después de 6 meses o el dolor es muy persistente
- La recuperación completa post intervención varia de 2 a 4 meses, en función del paciente, del tipo de calcificación y la rehabilitación postoperatoria.
La tendinopatía calcificante del supraespinoso es una causa común y tratable de dolor de hombro. La clave está en un diagnóstico precoz, una buena clasificación de la calcificación y un tratamiento personalizado que combine fisioterapia activa, técnicas mínimamente invasivas y, si es necesario, abordaje quirúrgico. Los fisioterapeutas desempeñan un papel central en la recuperación funcional y prevención de recaídas, siempre basándose en la mejor evidencia científica disponible.
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