SUELO-PELVICO-EMBARAZO

Valoración suelo pélvico en el embarazo: ¿En qué consiste?

El embarazo es una etapa transformadora en la vida de la mujer, que implica numerosos cambios físicos y emocionales. Uno de los aspectos más importantes y, a veces, menos atendidos durante este periodo es la salud del suelo pélvico.

Durante el embarazo, el suelo pélvico experimenta una serie de tensiones y adaptaciones que, si no se cuidan adecuadamente, pueden derivar en problemas a largo plazo, como incontinencia urinaria, prolapsos o dolor pélvico.

En este post, exploraremos la importancia de la valoración del suelo pélvico durante el embarazo y cómo un enfoque preventivo y personalizado puede ayudar a las futuras mamás a disfrutar de una gestación más saludable y a prepararse para el postparto de manera óptima.

¿Qué es la valoración del suelo pélvico?

Se trata de una evaluación realizada por un fisioterapeuta especializado en esta área, cuyo objetivo es examinar el estado y funcionamiento de los músculos y estructuras que conforman el suelo pélvico, así como de otros elementos que interactúan con esta zona del cuerpo. Entre estos se incluyen la caja torácica, el diafragma, el abdomen, la musculatura lumbar, las caderas, la pelvis y, en general, todo el cuerpo, ya que la postura corporal, desde los pies hasta la cabeza, también influye en el suelo pélvico y la pelvis.

En qué consiste la valoración de suelo pélvico

Dicha valoración consta de tres partes:

En primer lugar, se va a realizar una entrevista clínica, en la que se hará una serie de cuestiones para registrar datos sobre:

  • El embarazo actual y de anteriores, en el caso de que los haya.
  • Antecedentes uroginecológicos.
  • Aspectos de la micción y defecación.
  • Aspectos de su ciclo menstrual antes de quedarse embarazada.
  • Relaciones sexuales.
  • Hábitos deportivos.
  • Factores de riesgo.
  • Historial médico.
  • Profesión.

En segundo lugar, se pasará a realizar una exploración física; en la cual, se hará una valoración de:

  • La postura que adopta en un estado natural cuando está de pie y en movimiento.
  • La movilidad global, prestando especial atención a la movilidad lumbo-pélvica y a la movilidad de las caderas.
  • El patrón respiratorio.
  • El estado de la musculatura abdominal tanto a nivel estructural como funcional (utilizando la ecografía como herramienta).
  • El estado de la musculatura del suelo pélvico a nivel estructural y funcional; de manera externa y si la paciente lo permite, de manera interna.

En tercer lugar, con la información recogida en la entrevista y en la exploración, se establecerá una serie de pautas a llevar a cabo durante el embarazo como:

  • Pautas de micción y defecación.
  • Pautas para realizar actividad física con la correcta activación del suelo pélvico y el abdomen en coordinación con el patrón respiratorio adecuado.
  • Pautas para ejercitar el suelo pélvico.
  • Pautas de movilidad y estiramiento para aliviar molestias derivadas de la postura.

Cuándo hacer la valoración del suelo pélvico en el embarazo

Una vez pasado el primer trimestre, alrededor de la semana 14 o 15, se recomienda realizar una primera valoración de suelo pélvico con un/a fisioterapeuta especialista en el área.

Por otro lado, aunque se realice una primera valoración alrededor del segundo trimestre; se recomienda una hacer una valoración previamente a quedarse embarazada para saber el estado de las estructuras, de cara a preparar los tejidos y mejorar la funcionalidad durante el embarazo.

Cómo fortalecer el suelo pélvico en el embarazo

Durante el embarazo, el suelo pélvico se podrá trabajar mediante contracciones activas de la musculatura del suelo pélvico con los ejercicios de Kegel. Estos ejercicios ayudarán a mejorar el tono, la fuerza y la propiocepción de la musculatura pélvica.

Pero, los ejercicios de Kegel se deben practicar en diferentes posiciones, así como también en movimiento y durante la actividad deportiva.

También ayudaremos a ejercitar la musculatura del suelo pélvico a través de la correcta activación de la faja abdominal y de la respiración; debido a la sinergia que hay entre el suelo pélvico y el transverso del abdomen.

Lo ideal es mantener una rutina activa en la que se practique actividad física implementando en coordinación la activación del suelo pélvico y la faja abdominal con la respiración diafragmática.

Ventajas de fortalecer el suelo pélvico en el embarazo

Fortalecer el suelo pélvico durante el embarazo ofrece una serie de beneficios tanto para la madre como para el bebé. Algunas de las principales ventajas de cuidar y fortalecer el suelo pélvico durante esta etapa son:

  • Prevención de la incontinencia urinaria: Durante el embarazo, el peso del útero en crecimiento ejerce presión sobre la vejiga, lo que puede resultar en pérdida de orina, especialmente al toser, estornudar o reír. Fortalecer el suelo pélvico ayuda a prevenir este problema tan común en el embarazo y en el postparto.
  • Mejora de la circulación y reducción de hinchazón: El fortalecimiento del suelo pélvico también contribuye a una mejor circulación sanguínea en la zona, lo que puede reducir la hinchazón en las piernas y los pies, un síntoma frecuente durante el embarazo.
  • Preparación para el parto: Un suelo pélvico fuerte y flexible puede facilitar el proceso de parto, ya que favorece una mejor movilidad y elasticidad de los tejidos, permitiendo una mayor capacidad para que el bebé descienda por el canal del parto. Además, una musculatura adecuada puede reducir el riesgo de desgarros perineales.
  • Prevención del dolor lumbar: El fortalecimiento de los músculos del suelo pélvico también implica un mejor control y soporte de la pelvis, lo cual puede aliviar y prevenir dolores lumbares, una queja común en el embarazo debido al cambio en la postura y el aumento del peso.
  • Recuperación postparto: Después del parto, el suelo pélvico puede quedar debilitado. Fortalecerlo durante el embarazo ayuda a acelerar la recuperación postparto, reduciendo los riesgos de incontinencia o prolapsos y mejorando el tono muscular general de la zona.
  • Mejor control de los órganos internos: El suelo pélvico sostiene los órganos reproductivos, la vejiga, recto e intestinos. Mantenerlo fuerte y saludable ayuda a mejorar el control sobre estos órganos, evitando problemas relacionados con la digestión o el control de esfínteres.
  • Bienestar emocional y físico: Practicar ejercicios para el suelo pélvico también puede contribuir a una mayor sensación de bienestar, reduciendo la sensación de pesadez y proporcionando mayor seguridad y confort durante el embarazo.

En resumen, fortalecer el suelo pélvico durante el embarazo no solo tiene un impacto positivo en el bienestar físico y emocional de la madre, sino que también prepara su cuerpo para un parto más seguro y una recuperación más rápida y efectiva.

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