fisioterapia hernia discal

Hernia discal y fisioterapia

La hernia discal es una condición que afecta a muchas personas en todo el mundo, causando dolor significativo y limitaciones en la movilidad. Esta afección ocurre cuando uno de los discos intervertebrales se desplaza de su posición normal y presiona los nervios circundantes. Afortunadamente, la fisioterapia se ha convertido en una opción efectiva para el tratamiento de la hernia discal, proporcionando alivio del dolor y mejorando la función general de la columna vertebral. En este blog, exploraremos en profundidad cómo la fisioterapia puede ayudar a las personas con hernia discal a recuperar su calidad de vida.

¿Qué es una hernia discal?

Antes de profundizar en el tratamiento, es esencial comprender qué es una hernia discal. La columna vertebral está compuesta por vértebras apiladas una sobre otra, separadas por discos intervertebrales. Estos discos actúan como amortiguadores, permitiendo el movimiento y absorbiendo el impacto. Cada disco tiene un núcleo gelatinoso rodeado por un anillo fibroso. Una hernia discal ocurre cuando el núcleo gelatinoso se desplaza a través de una fisura en el anillo fibroso, ejerciendo, o no, presión sobre los nervios espinales.

Las hernias discales pueden ocurrir en cualquier parte de la columna vertebral, pero son más comunes en la región lumbar (parte baja de la espalda) y en la región cervical (cuello). Los síntomas pueden variar desde dolor leve hasta dolor severo, entumecimiento y debilidad en las extremidades.

El papel de la fisioterapia en el tratamiento de la hernia discal

La fisioterapia juega un papel crucial en el manejo de la hernia discal. Su objetivo principal es aliviar el dolor, mejorar la función de la columna vertebral y prevenir futuras lesiones. Los fisioterapeutas utilizan una combinación de técnicas y ejercicios personalizados para abordar las necesidades específicas de cada paciente. A continuación, se describen algunas de las estrategias más efectivas utilizadas en la fisioterapia para tratar la hernia discal.

Evaluación y diagnóstico

El primer paso en el tratamiento fisioterapéutico es una evaluación exhaustiva del paciente. Se debe realizar una historia clínica detallada y un examen físico para identificar la causa y la gravedad de la hernia discal. Esta evaluación puede incluir pruebas de rango de movimiento, fuerza muscular, reflejos y pruebas específicas para identificar la compresión nerviosa.

Educación del paciente

La educación del paciente es fundamental en el tratamiento de la hernia discal. El fisioterapeuta informará al paciente sobre la condición, las posibles causas y las estrategias para manejar el dolor y mejorar la función. Es de vital importancia eliminar la señal de alarma en el paciente. Hernia discal no es sinónimo de operación quirúrgica, por lo que debemos educar al paciente en que una de las mejores estrategias para combatir esta condición será un plan físico personalizado. Evitar el movimiento es uno de los grandes errores que se cometen en el tratamiento de estas afectaciones

Terapias manuales

Las terapias manuales son una parte integral del tratamiento fisioterapéutico para la hernia discal. Estas técnicas incluyen:
1. Movilización articular: El fisioterapeuta puede utilizar técnicas de movilización para mejorar el rango de movimiento y reducir la rigidez en las articulaciones de la columna vertebral.
2. Masaje terapéutico: Los masajes pueden ayudar a reducir la tensión muscular, mejorar la circulación y aliviar el dolor.

Ejercicios terapéuticos

El ejercicio es una componente clave en el tratamiento de la hernia discal. Los ejercicios terapéuticos están diseñados para fortalecer los músculos que soportan la columna vertebral, mejorar la flexibilidad y reducir la presión sobre los discos intervertebrales. Esta parte del tratamiento, como bien hemos comentado con anterioridad, será uno de los aspectos más importantes a tener cuenta, siendo este un tratamiento personalizado y con una valoración previa que nos guiará en la toma de decisiones

Terapias adicionales

Además de las terapias manuales y los ejercicios terapéuticos, los fisioterapeutas pueden utilizar una variedad de modalidades adicionales para aliviar el dolor y mejorar la función:

INDIBA

Es una tecnología de radiofrecuencia que se utiliza en diversos tratamientos médicos. Específicamente, se ha demostrado que tiene beneficios en el tratamiento de hernias discales. Algunos de los beneficios clave de usar INDIBA en el manejo de una hernia discal pueden ser:

  • Reducción del dolor: La radiofrecuencia de INDIBA ayuda a disminuir el dolor al reducir la inflamación y mejorar la circulación sanguínea en la zona afectada. Esto puede proporcionar alivio significativo a los pacientes que sufren de dolor lumbar o cervical debido a una hernia discal.
  • Aceleración de la recuperación: La mejora en la circulación sanguínea también promueve la regeneración de los tejidos, acelerando así el proceso de curación. Esto es especialmente útil para aquellos que buscan una recuperación más rápida y efectiva.
  • Disminución de la inflamación: La terapia con INDIBA tiene propiedades antiinflamatorias, lo cual es crucial en el tratamiento de hernias discales, ya que la inflamación es una de las principales causas de dolor y malestar en estos casos.
  • Mejora de la movilidad: Al reducir el dolor y la inflamación, los pacientes suelen experimentar una mejora en su capacidad para moverse y realizar actividades diarias, lo cual es esencial para mantener una buena calidad de vida.

SIS (Sistema Super Inductivo)

Es una tecnología basada en campos electromagnéticos de alta intensidad utilizada en fisioterapia y rehabilitación. Tiene varios beneficios para el tratamiento de la hernia discal. Los principales beneficios de este sistema pueden ser:

  • Alivio del dolor: El SIS ayuda a reducir el dolor mediante la estimulación de los nervios y la modulación de la transmisión del dolor. Los campos electromagnéticos pueden bloquear las señales de dolor y aumentar la liberación de endorfinas, lo que proporciona un alivio significativo.
  • Reducción de la inflamación: El tratamiento con SIS puede disminuir la inflamación en el área afectada, lo cual es fundamental para reducir el dolor y mejorar la movilidad. La disminución de la inflamación también contribuye a la recuperación de los tejidos dañados.
  • Aceleración de la curación: Los campos electromagnéticos inducen una mejora en la microcirculación y el metabolismo celular, lo que acelera el proceso de curación de los tejidos dañados en la zona de la hernia discal.
  • Mejora de la movilidad: Al reducir el dolor y la inflamación, los pacientes suelen experimentar una mejora en su capacidad de movimiento. Esto es esencial para realizar actividades diarias y ejercicios de rehabilitación.
  • Fortalecimiento muscular: El SIS puede ayudar a estimular y fortalecer los músculos alrededor de la columna vertebral, proporcionando un mejor soporte y estabilidad a la columna, lo que puede prevenir futuras lesiones.
  • No invasivo y seguro: Al igual que INDIBA, el tratamiento con el Sistema Super Inductivo es no invasivo, lo que significa que no requiere cirugía ni procedimientos dolorosos. Esto reduce el riesgo de complicaciones y permite a los pacientes reanudar sus actividades diarias rápidamente.

Conclusión

La fisioterapia es una opción de tratamiento efectiva y no invasiva para la hernia discal. A través de una combinación de terapias manuales, ejercicios terapéuticos y modalidades adicionales, los fisioterapeutas pueden ayudar a aliviar el dolor, mejorar la función de la columna vertebral y prevenir futuras lesiones.

Si sufres de una hernia discal en Clínica Gravity nos ponemos a tu disposición ofreciéndote el mejor servicio y tratamiento. No dudes en venir a visitarnos.

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