rehabilitacion lesion rodilla

Guía para volver a correr después de una lesión de rodilla: recuperación y rehabilitación

Esta es una de las grandes incógnitas que se plantean los pacientes que han sufrido una lesión de rodilla y quieren volver a correr. Dependiendo del tipo de lesión, la fase de curación del tejido y las capacidades del individuo, los tiempos y la forma de llevar a cabo la readaptación serán muy dispares entre pacientes.

En todo momento de la readaptación se han de aplicar los estímulos mecánicos necesarios y suficientes, de manera que, de forma progresiva, se hagan los ejercicios correspondientes en cada fase. Si estos ejercicios los realizas sin dolor (o al menos, con un dolor tolerable) y has efectuado una progresión de ejercicios correcta, estarás preparado/a para volver a correr. De este modo, asumiendo que los tiempos son variables, la clave de esta incógnita está en conocer tu patología, tener paciencia y disciplina.

¿Cómo volver a correr tras una lesión de rodilla?

Fase 1: Control del dolor y reducción de la inflamación

El primer paso que se realiza en Gravity es la mitigación del dolor lo antes posible, pero sin cortar procesos inflamatorios, los cuales han demostrado ser necesarios para llevar a cabo la reparación del tejido lesionado. No obstante, también se hace especial inciso en que el paciente conozca lo que le pasa, porqué le ha pasado y qué puede hacer desde la primera vez que acuda a consulta para mejorar su lesión de rodilla.

En esta fase, podemos aplicar tratamiento con Indiba, neuromodulación, electrólisis, terapia manual y ejercicio progresivo.

Fase 2: Recuperación de movilidad y fuerza

En esta fase el tratamiento se centra en ganar funcionalidad mediante ejercicio, terapia manual y neuromodulación percutánea, ya que para poder volver a correr se necesitan unas capacidades mínimas con tal de evitar las recaídas lo máximo posible. La rehabilitación de menisco es una parte crucial en este proceso, especialmente si la lesión involucra estructuras de cartílago y requiere técnicas de fisioterapia específicas.

Rehabilitación lesión de rodilla

Fase 3: Reentrenamiento neuromuscular y propiocepción

La función neuromuscular y la propiocepción son capacidades físicas que se pueden pasar por alto, lo cual es un error. En cuanto a la función neuromuscular, es la capacidad que tiene el tejido neural (el nervio) de enviar la información y las órdenes de manera correcta al propio músculo, que es el que se encarga de realizar el movimiento. Por otro lado, la propiocepción es la capacidad del cuerpo para percibir la posición, el movimiento o la acción de sus diferentes partes, sin tener en cuenta el componente visual.

Implementar ejercicios específicos para mejorar y potenciar estas capacidades será de vital importancia para poder volver a correr de manera progresiva de una manera segura y eficaz.

Fase 4: Retorno gradual a la carrera

Antes de volver a correr de manera segura, se ha de haber realizado un par de semanas donde los ejercicios se centren específicamente en estímulos pliométricos. Ello es porque durante la carrera se almacena y libera energía en los tejidos, lo cual se entrena desde la pliometría.

Una vez tenemos una buena base pliométrica, para volver a correr de manera segura se empiezan por cargas bajas, es decir, carreras de 10 – 15 minutos a un ritmo del 40-50% de las capacidades del paciente. A medida que va pasando el tiempo y el dolor está controlado, se va aumentando de manera progresiva tanto el tiempo como el ritmo.
Para llevar un monitoreo lo más exacto posible de esta vuelta, al paciente se le proporcionarán herramientas para tener controlados el dolor de rodilla después de correr, el esfuerzo percibido y la carga de ejercicio diaria.

Fase 5: Prevención de recaídas y mantenimiento

Una vez la persona ha vuelto a correr, con tal de prevenir recaídas y mantener un estado de fuerza, resistencia y movilidad (entre otras capacidades), tendrá que seguir realizando una rutina de ejercicios específicos. La fisioterapia deportiva es fundamental para asegurar que los corredores mantengan la salud y funcionalidad de sus rodillas tras la recuperación.

Una creencia errónea que es considerablemente común es la idea de dejar de hacer el ejercicio pautado o volver a los hábitos de vida previos a la lesión, simplemente por el hecho de no notar dolor.

Ejercicios clave para la recuperación de rodilla en corredores

Serán ejercicios clave aquellos que el paciente pueda realizar sin dolor (o al menos, con un dolor tolerable) contribuyendo a una mejora de la fuerza, la resistencia, la movilidad, el control motor y la propiocepción. No hay ejercicios mágicos, sino personas que han de ser capaces de adaptarse a varios entornos utilizando sus recursos (músculos, articulaciones, …) de la manera más eficiente posible.

En el caso de los corredores, todos los tipos de ejercicio seguirán una línea progresiva, por lo que serán igual de importantes tanto los ejercicios de fuerza, como los pliométricos o los de movilidad.

Ejercicios para volver a correr después de lesión de rodilla

Errores comunes al volver a correr después de una lesión de rodilla

Retomar antes de tiempo

Es fundamental respetar las fases de curación de cada tejido una vez se ha lesionado, por lo que todos los tratamientos tendrán el objetivo de acompañar cada etapa. En caso contrario, se podría ralentizar el proceso de reparación, hasta incluso favorecer una mala recuperación que, con el tiempo, tendrá peor pronóstico.

Ignorar el dolor persistente

El dolor es una señal que transmite nuestro cuerpo para decirte que algo no está funcionando correctamente, ya sea a nivel del propio tejido, como por un cambio de hábitos, problemas en el entorno, problemas laborales, familiares, etc. Por ello, es una decisión inteligente acudir cuanto antes a un profesional sanitario que te guíe en el proceso de recuperación.

No seguir un plan progresivo guiado por un fisioterapeuta

Saltarse las fases por querer acelerar el proceso en demasía tiene un riesgo bastante elevado, tanto a nivel de ejercicios como a nivel de vuelta a correr. En lesiones graves, como una lesión de ligamento cruzado anterior, este riesgo es aún mayor, ya que una mala rehabilitación puede agravar la situación y dificultar el retorno a la actividad.

El siguiente paso en tu recuperación

Recuperarse de una lesión de rodilla y volver a correr de manera segura requiere paciencia, disciplina y un enfoque progresivo. Si estás pasando por este proceso y necesitas asesoramiento o rehabilitación personalizada, no dudes en contactarnos para recibir la atención adecuada y asegurar una recuperación completa.

Publicaciones Similares